menu

Blog

Manejo de las cerdas en invierno

El verano ya se fue hace unos meses, con el las horas de luz se reducen dando lugar a días más cortos, con menos luz y temperaturas frías. Por esta razón es tiempo de ajustar de una manera óptima el manejo de las cerdas de un manejo modo verano al manejo modo invierno.

En la naturaleza, las cerdas se preparan cuando se termina el verano para el otoño y el invierno. La fertilidad disminuye a medida que los días se van haciendo más cortos en otoño y la ingesta de pienso aumenta, entre otras cosas, para hacer frente a las bajas temperaturas del invierno y la disminución de la comida durante estas frías épocas. Incluso en cerdas de granja que al contrario que las salvajes están alojadas en granjas con temperaturas controladas, el otoño y el invierno puede afectar a los resultados productivos si el manejo no es ajustado.

En este artículo queremos dar una serie de trucos y consejos para ajustarse lo máximo posible al manejo de las cerdas durante el invierno:

Temperatura de la sala

La temperatura de la sala juega un papel muy importante en las necesidades de ingesta de nutrientes de la cerda. Si la temperatura es muy cálida, comerán menos. Si es muy fría, comerán más para mantenerse confortables. Por cada 5 grados Celsius menos de la temperatura óptima se necesitarán aproximadamente entre 0,150-0,200 kg de pienso extra, dependiendo de la densidad de la dieta.
Para mantener la eficiencia productiva, 20 grados centígrados parece ser la temperatura óptima para las cerdas. El riesgo en el invierno es que habrá más corrientes de aire en los corrales. Hay que comprobar y prestar mucha atención a las deficiencias y fugas y también amplificar la ventilación. En invierno también hay que ventilar.

Humedad

Cuanto más elevado sea el nivel de humedad, mayor es el riesgo de tener un aire poco saludable para los animales. La humedad se incrementa durante el otoño y el invierno si no se instalan fuentes que generen calor en las salas. A veces durante estas épocas, se ven goteras e incluso gotas de agua chorreando por paredes y ventanas, esto idealmente no debe de pasar.

Una regla básica es que la temperatura + la humedad es igual a 90. Lo que significa que si la sala está a una temperatura de 20 grados Celsius, la humedad debería de estar en 70. Este es el camino más fácil de tener una indicación sobre el ambiente interior en la época de invierno.

Manejo de la luz

Durante el verano, la luz no es especialmente un punto de atención. Cuando los días se van haciendo más cortos, es importante comprobar con más interés el manejo de la luz para evitar pérdidas de producción.

Son necesarios mínimo 100 lux, preferiblemente 200 lux al menos 16 horas al día para asegurarnos que estamos haciendo lo que podemos para reducir el efecto estacional del acortamiento de los días. La recomendación de lux mencionados anteriormente son necesarios tanto en las salas de lactación como en las de inseminación.

Almidón y fibras

La producción interna de calor durante el verano es más fácil de controlar debido a la temperatura que hace fuera de las instalaciones. El nivel de insulina en este sentido es más fácil de mantener a un nivel constante afectando de esta forma la formación de las hormonas LH y FSH las cuales, estimulan el desarrollo del ovocito.

La energía de la dieta puede ser ajustada, por lo tanto más energía vendrá de los almidones y menos de aceites o grasa, las cuales todas en combinación, influencian positivamente la fertilidad.

También el nivel de fibras fermentables pueden ser potencialmente aumentadas. Teniendo dietas más fibrosas en gestación y ricas en fibras fermentables, mantenemos a las cerdas más calmadas y se prepara a la cerda para que tenga una mejor ingesta de pienso en la lactación que viene.

Control de la grasa dorsal (P2)

Hay que controlar el nivel P2 de grasa dorsal cuando las cerdas entren en la sala de partos, al destete y 4 semanas después de la inseminación. Con este control tendremos una buena idea de lo que realmente les está pasando a las cerdas en las diferentes fases y podremos tomar decisiones sobre las dietas dependiente de la puntuación de la condición corporal.

Controlando el punto P2 nos ayuda a ajustar el programa nutricional para mantener y mejorar los resultados técnicos. El objetivo es tener un 70-80% de las cerdas con un nivel de grasa dorsal en el punto P2 como se describe en la siguiente tabla:

niveles grasa dorsal

Guía para el nivel de P2 en milímetros, medidas todas en 3 capas.

Últimas Noticias